martes, 15 de julio de 2014

Una multitud eufórica recibe a Alemania en Berlín tras ganar el Mundial

BERLÍN (Reuters) - Casi un millón de eufóricos alemanes recibieron el martes a su triunfante selección de fútbol en Berlín, ondeando banderas y vistiendo los colores nacionales en medio de los festejos por la obtención de su cuarta Copa del Mundo.

Cientos de miles esperaban en la denominada "milla de los aficionados" de Berlín, un tramo de 1,3 kilómetros de la calle que va del oeste de la capital a la emblemática Puerta de Brandenburgo, para una fiesta multitudinaria.

Muchos más ocuparon las aceras de las calles del centro por donde pasó el autobús del equipo.

Los futbolistas bailaron y cantaron en su camino al escenario en la Puerta, un símbolo de la Guerra Fría, vestidos con camisetas negras con el número 1. Arrojaron pelotas al público.

"Sin ustedes no estaríamos acá. Somos los campeones del mundo", dijo el técnico Joachim Löw a los hinchas, muchos de los cuales sostenían carteles rojos con las palabras "Gracias chicos".

Aficionados vestidos con camisetas de Alemania, muchos con la cara pintada de negro, rojo y dorado, y algunos con pelucas y pañuelos con los colores nacionales, habían empezado a beber cerveza horas antes de que el equipo tocara tierra.

"Esta es una experiencia única en la vida, algo para recordar", dijo Sabibe Kopf, de 42 años, quien viajó en tren desde la occidental ciudad de Colonia con su esposo y su hijo de 11 años.

Un autobús negro con el techo abierto condujo a los futbolistas, quienes saltaron, gritaron, saludaron y alzaron la Copa a través de las calles de Berlín en un lento recorrido que duró casi dos horas y media.

"Estoy muy emocionado por dar la bienvenida a los campeones del mundo una vez en mi vida. Soy de Alemania del Este y esto es importante", dijo Günther Richter, de 51 años.

La victoria del domingo por 1-0 sobre Argentina en Río de Janeiro dio el campeonato del mundo por primera vez a la Alemania unificada, ya que Alemania Occidental había ganado la Copa en 1954, 1974 y 1990.

Un grupo de jugadores llamó la atención al burlarse de los derrotados rivales encorvándose y cantando: "Así es como caminan los gauchos, los gauchos caminan así", para luego saltar y gritar: "¡Así es como los alemanes caminan, los alemanes caminan así!".

El éxito de la selección nacional desde el 2006, cuando Alemania organizó el Mundial, es visto ampliamente como algo que ha ayudado a llevar con orgullo esa nacionalidad, dejando atrás una historia que llevó a los alemanes a sentirse incómodos.

Las cadenas de televisión llenaron su programación con la cobertura y los periódicos dedicaron ediciones enteras a la victoria.

"¡Esto es lo que se siente con cuatro!", tituló el diario más vendido del país, el Bild, en su portada, con una fotografía del equipo con las manos levantadas.

"¡Bienvenidos, campeones del mundo!", dijo el Berliner Zeitung en su primera página.

Un rugido se elevó sobre la multitud cuando el avión del equipo sobrevoló la zona y los seguidores realizaron una cuenta regresiva desde 10 cuando la aeronave tocó la pista. "¡El fútbol vuelve a casa!", bramaron.

El capitán Philipp Lahm fue el primero en descender del avión sosteniendo sobre su cabeza el trofeo que Alemania ganó en la final del domingo, seguido del mediocampista Bastian Schweinsteiger envuelto en una bandera germana.

"Todos nos vimos aquí en el 2006. Pero ahora tenemos la maldita cosa", dijo Schweinsteiger, quien fue duramente marcado en el partido final y terminó con un corte bajo el ojo izquierdo, a los hinchas en el centro de la ciudad.

Alemania se llevó la victoria en el minuto 112 de la prórroga con un impresionante gol del suplente Mario Götze, el niño prodigio del país a sus 22 años que fue recibido como un héroe en el escenario de Berlín.

"Es un sentimiento increíble. Es un sueño", dijo el futbolista.